No todos los vinos sirven para la crianza, sino que deben utilizarse aquellos que puedan evolucionar bien durante un determinado periodo de tiempo. Esto dependerá del tipo de uva, de su calidad ese año y del tipo de elaboración que haya recibido el vino. Habitualmente se crían aquellos que tienen suficiente cantidad de taninos, acidez, cuerpo, extracto seco, grado alcohólico y poca tendencia a la oxidación. En la crianza tradicional el vino permanece en barricas de roble y se complementa con un periodo de reposo en botella. Por tanto la crianza de un vino es la suma de periodo en barrica y su periodo en botella, y no solo de su periodo en barrica como habitualmente se tiende a desvirtuar. CRIANZA = TIEMPO EN DEPÓSITO + TIEMPO EN BOTELLA El depósito más utilizado en la crianza es la barrica y la barrica más utilizada es la bordelesa, con una capacidad de 225 litros. Esta crianza no es exclusiva de los vinos tintos; hay algunos blancos que evolucionan muy bien en recipientes de madera, c...
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